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lunes, 19 de octubre de 2020

Las imágenes femeninas en Ezequiel 16

 Renita Weems en su lectura "Recordaré mi alianza contigo". Amor maltratado. Matrimonio, sexo y vioolencia en los profetas hebreos. 

Analizando las imágenes femeninas en Ezequiel 16

Como mujer leer Ez 16, es sorprende, las imágenes utilizadas para describir el pecado de Israel, su infidelidad a Dios, son semejantes a una mujer de la que se detalla está llena de sangre, y que produce repugnancia, pero al encontrarse con un "salvador" le ofrece no solo protección, también vestido, cuidados, pero aqui dislumbra el machismo en su maxima expresión, la mujer es tratrada como una propiedad, es más la belleza de aquella mujer es a causa del salvador "Y salió tu renombre entre las naciones a causa de tu hermosura; porque era perfecta, a causa de mi hermosura que yo puse sobre ti" (v.14)

Weems refiere que el mundo de los profetas Oseas, Jeremías y Ezequiel era un mundo donde los hombres gozaban de poder absoluto sobre los cuerpos de las mujeres. La sexualidad femenina era vista como una amenaza para el honor masculino. 

Debido al contexto en el que se sitúa el oráculo de Ezequiel, las imágenes usadas sirven para comprender la situación de Israel, apartados de Yahvé, siendo infieles tras la adoración de otros dioses, pero es aquí donde Dios después de mostrar esa realidad cruel, abominable, les recuerda su fidelidad, su alianza continúa inamovible. 

Esta mujer adúltera que entregó a sus hijos como sacrificio a los dioses, que iba a ser apedreada delante de las mujeres y que cometió pecados de inmoralidad es Israel. 

Me recuerda a aquella mujer adúltera del Evangelio de Juan 7 sorprendida en el acto mismo y quien pretenden apedrear, Jesús interviene diciendo: "El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella". Todos se marchan y dejan sola a la mujer

"Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó? Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más" (Jn 8.10-11). 

El amor de Yahvé en su máxima expresión para con Israel, y el amor de Jesús por los pecadores. 
Saludos 
Karla Rugel


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