La voz de los profetas en el siglo VIII, es por causa de la situación social y económica de Israel, las guerras fratricidas, conflicto de invasión de faraón Sisac, guerras civiles, en la época de Joroboán aumenta el poderío de esplendor pero con grandes injusticias. Otro problema es el latifundismo: sistema de explotación basado en la tierra). Hay una reforma de en las leyes, debido a la degradación de los reyes y como estos aumentaron la carga familiar, afectaron en parte la economía de los campesinos y necesitados.
Ante este escenario sombrío, cruel y desesperanzador, aparece la voz del profeta recordando la ley de Dios, preocupado por la viuda, el extranjero y el necesitado.
Voz ante la injusticia
Amós 8,4-6: "Escuchad esto los que pisoteáis al pobre y queréis suprimir al los humildes de la tierra diciendo: ¿Cuándo pasará el novilunio para poder vender el grano, y el sábado, para dar salida al trigo, para achicar la medida y aumentar el peso, falsificando balanzas de fraude, para comprar por dinero a los débiles y al pobre por un par de sandalias para vender hasta el salvado del grano?"
Deuteronomio 25,13: "no tendrás en tu bolsa pesas diferentes, una grande y una pequeña".
Hoy
El panorama del siglo VIII, inundado de injusticias sociales y económicas, reflejan también la situación de hoy, en pleno siglo XXI, donde los que más tienen quieren tener más y donde el pobre trabaja esclavizado, donde la remuneración no alcanza para vivir, y se cumple lo dicho por Galeano se vive para trabajar y no trabajar para vivir. La corrupción en la Monarquía, es ahora la imagen de la corrupción en el Estado, donde se paga por la justicia y donde el adinerado explota al que menos tiene.
Me pregunto ¿qué respuesta hay de nuestra parte ante tales acciones?
Los profetas sin duda, tenían una ardua labor¿ seremos capaces de imitarlos en enfrentar y confrontar las injusticias?
Saludos,
Karla Rugel

No hay comentarios.:
Publicar un comentario